Pronunciamiento del Consejo Laboral Universitario de UW-Madison sobre el “reinicio inteligente” (“Smart Restart”)

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Somos el Consejo Laboral Universitario de UW-Madison, una coalición de sindicatos que representa a los trabajadores de toda la universidad.  Somos trabajadores de servicio de comida, artesanos, personal académico y administrativo, catedráticos, trabajadores de limpieza y trabajadores de posgrado. La universidad funciona gracias a la labor de nosotros.  Desinfectamos las residencias estudiantiles, servimos comida, educamos a los jóvenes de la comunidad, cuidamos las finanzas de la universidad y construimos la infraestructura segura y eficiente.  Cada día prestamos nuestras habilidades y tiempo en servicio a la “Idea de Wisconsin” (“Wisconsin Idea”).

Es en nombre de ese servicio a la comunidad por el que nos movilizamos. Nos encontramos en medio de una crisis global, tanto en el área de salud como en la economía.  Esta crisis solo ha empeorado desde marzo, cuando la Universidad de Wisconsin movió todas las clases en línea. El día 15 de agosto la Universidad pretende abrir las residencias estudiantiles con capacidad de 90%, colocando varios estudiantes en cada habitación.  También pretende ofrecer clases en persona y aumentar la actividad investigatoria en la ciudad universitaria.  El llamado “reinicio inteligente” nos obliga a exponernos, a nuestros seres queridos y a la comunidad general de Madison a la pandemia sólo por un sueldo.  El trabajo educativo, investigatorio y comunitario de la universidad es de talla mundial, pero no puede proceder a costo de la seguridad pública.  La salud de nuestra comunidad vale más que el dinero de matrícula y los pagos de renta en las residencias.

Actualmente nos encontramos en una crisis creada por los miembros de la asamblea legislativa estatal y por los administradores universitarios; una crisis empeorada por una pandemia global.  Sin embargo, existe la oportunidad de volver a invertir en el estado de Wisconsin y responder a los costos de la mala planificación.  Durante años los legisladores estatales han atacado sistemáticamente a la educación superior pública y han obligado a las universidades estatales a malgastar fondos de superávit que nos hubieran permitido aguantar la crisis.  Los legisladores rebajaron drásticamente los presupuestos universitarios y los administradores dedicaron fondos a servicio de deuda y a sus propios sueldos en lugar de invertir en el bienestar de los estudiantes y trabajadores.  Los ataques, tanto de los legisladores como de los administradores, han reducido el ánimo de los empleados universitarios y la confianza de los estudiantes y trabajadores, debilitando la democracia en el lugar de trabajo.  Las respuestas de la universidad al COVID-19 no han sido ni consistentes ni equitativas.  Los estudiantes, los trabajadores y el pueblo de Wisconsin no deben cargar los costos de la mala planificación y política.

Para asegurar la salud de las comunidades que servimos, exigimos que la Universidad de Wisconsin:

  1. Mueva todas las clases en línea hasta que el servicio de salud del condado de Dane reporte zero casos nuevos de COVID-19 durante 14 días consecutivos.
  2. Garantice continuidad de trabajo y sueldo a todos los empleados universitarios—tanto los que trabajan por hora como los que trabajan por salario y por tiempo parcial—durante la pandemia.  No pasen la carga de la crisis fiscal a los trabajadores de bajos ingresos y a las comunidades vulnerables.
  3. Vuelva a establecer el sueldo de $15 por hora prometida a los empleados que trabajan por hora, y extiéndalo a los trabajadores estudiantiles.
  4. Reúnase y sostenga pláticas con los sindicatos de la universidad y persuada al comité “Joint Committee on Employee Relations” que apruebe el contrato de los trabajadores de oficios.

Nuestra respuesta al “reinicio inteligente” sólo es el primer paso para promover una nueva visión para la universidad, una visión que se centra en los estudiantes, los trabajadores y las comunidades marginadas. El Consejo Laboral Universitario invita a todos los trabajadores de la universidad—tanto los que tienen sindicato como los que no tienen—a unirse a esta lucha para defender nuestra universidad pública y crear democracia en el lugar de trabajo.  ¡Un daño a uno representa un daño a todos!

Dave Branson, Executive Director, Building and Construction Trades Council of South Central Wisconsin 
Alejandra Canales, Co-President, Teaching Assistants Association (TAA), Local 3220, American Federation of Teachers 
CV Vitolo-Haddad, Co-President, TAA, Local 3220, AFT 
Alyssa Franze, President, United Faculty and Academic Staff, Local 223, AFT 
Peter Haney, President, Local 2412, American Federation of State, County and Municipal Employees (AFSCME)
Barb Peters, President, Local 171, AFSCME